AWS crece un 37% y Amazon eleva a 220.000 millones su inversión en IA para 2026
Amazon presentó sus resultados el 30 de julio y dejó dos titulares que, juntos, explican todo el momento que vive la IA: su nube crece como no lo hacía desde 2021, y para sostener ese crecimiento va a gastar este año más de lo que cuesta el PIB de bastantes países.
Las cifras del trimestre
AWS facturó 42.200 millones de dólares, un 37% más que hace un año. Es su mayor salto en 18 trimestres, y llega justo cuando media Wall Street daba por hecho que la nube de Amazon se había quedado atrás frente a Microsoft y Google.
- Margen operativo del 39,4%, con 16.600 millones de beneficio operativo solo en AWS.
- 496.000 millones en cartera de pedidos: trabajo ya contratado y todavía sin facturar.
- La división opera a un ritmo anualizado de 169.000 millones; sus negocios de IA y de chips propios superan cada uno los 25.000 millones anualizados, más del doble que hace un año.
- El grupo entero vendió 200.600 millones (+20%) con un beneficio operativo de 27.500 millones (+43%).

La letra pequeña: de dónde sale realmente el beneficio
El beneficio neto fue de 62.600 millones, o 5,75 dólares por acción. Una cifra espectacular que conviene mirar de cerca: 53.400 millones son plusvalía no operativa, en su mayor parte por la revalorización de su participación en Anthropic.
Es decir: la mayor parte del beneficio del trimestre no viene de vender nube, viene de haber invertido a tiempo en un laboratorio de IA. Buena jugada, desde luego. Pero no es lo mismo.
La otra cifra incómoda está en la caja. El flujo de caja libre de los últimos doce meses es negativo: 7.600 millones, frente a los +18.200 millones de un año antes. La inversión acumulada en ese periodo asciende a 169.000 millones, y la dirección ha elevado la previsión para 2026 hasta unos 220.000 millones, desde los 200.000 anteriores, citando entre otros motivos el encarecimiento de la memoria.
AWS ingresa a un ritmo de 169.000 millones al año. Amazon va a gastar 220.000 millones este año en construir la infraestructura que lo sostiene.
Toque Personal: lo que esto le hace a tu factura de nube
Llevo meses leyendo que la IA es una burbuja. Estos números dicen algo más matizado, y me parece la lectura útil para cualquiera que tenga su negocio corriendo en la nube:
- La demanda es real, no especulativa. Una cartera de 496.000 millones ya firmada no es una proyección optimista: son contratos.
- Los precios no van a bajar a corto plazo. Si construir capacidad cuesta cada vez más —memoria, energía, obra civil— y la demanda supera a la oferta, no esperes rebajas. Presupuesta subidas, no descuentos.
- El riesgo se ha desplazado. Ya no es «¿me quedaré sin proveedor?», sino «¿cuánto de mi margen se lo lleva la infraestructura?».
Mi consejo práctico es el de siempre, pero ahora con más urgencia: mide el coste por operación, no la factura total. Si sabes cuánto te cuesta cada llamada a un modelo, cada informe generado o cada ticket resuelto, podrás negociar, optimizar o cambiar de proveedor. Si solo miras el importe de fin de mes, cuando te suban un 20% no tendrás argumentos ni alternativas.
Y no construyas tus márgenes sobre la suposición de que la inferencia será mucho más barata dentro de un año. Puede que lo sea. Pero con este nivel de inversión pendiente de amortizar, apostar la rentabilidad de tu negocio a esa carta es optimismo, no estrategia.
¿Construcción o exceso?
Amazon no está sola en esto: hace unos días contábamos que Nvidia negocia avalar 250.000 millones de deuda del megacentro de datos de OpenAI en Ohio. El sector entero se está financiando para construir a una escala sin precedentes.
¿Ves esto como la infraestructura de la próxima década o como el clásico exceso de capacidad que acaba en corrección? Te leo en los comentarios.
Cifras oficiales en la nota de resultados publicada por Amazon y análisis del trimestre en CNBC.