De Taller Mecánico a Gigante Verde: El sorprendente ascenso de Cuerva con la energía renovable
Actualizado: 9 noviembre, 2023
En medio del deslumbrante auge de las energías renovables, hay historias que destacan por su impresionante trayectoria. Una de ellas es la de Cuerva, la empresa que comenzó siendo un modesto taller de reparaciones en 1939 y que hoy se erige como una potencia mundial en el sector de las energías limpias, con ingresos que superan los 25 millones.
Una transición audaz hacia el futuro con la energías renovables
Lo que inicialmente comenzó como un taller dedicado a las reparaciones mecánicas y eléctricas, pronto tuvo una transformación monumental. En 1959, Cuerva se embarcó en un viaje ambicioso: la distribución de energía. Fue entonces cuando comenzó a construir redes eléctricas para comunidades aisladas en Granada, marcando el inicio de una era dorada en la producción y distribución de energías renovables limpias.
A lo largo de los años, el Grupo Cuerva no solo se consolidó en el negocio eléctrico sino que también aventuró en la producción de energías renovables. Prueba de ello fue la puesta en marcha de centrales hidroeléctricas y la adquisición de otras, solidificando su presencia en la industria.
Conquista internacional y proyectos vanguardistas

El año 2007 fue testigo de un hito en la historia de Cuerva: la creación de Grupo Cuerva Panamá, su primera incursión en América. A partir de ahí, la empresa inició una expansión internacional que la llevó a Perú y más allá. Hoy, cuenta con 80 proyectos internacionales en 24 países, y ha establecido más de 125 alianzas estratégicas.
Entre sus proyectos más innovadores se encuentra la planta solar fotovoltaica de Las Joyas en Perú, un proyecto que promete revolucionar la generación de energías renovables con una producción anual media de 459 GWh.
No obstante, su apetito por la innovación no se detuvo allí. En 2016, Cuerva exploró las posibilidades del viento al inaugurar el parque eólico Alba de Tormes en Salamanca. Y más recientemente, en 2022, lanzó Vergy, una empresa dedicada a comunidades energéticas basadas en el autoconsumo compartido.
A día de hoy, la firma es especialista en tecnologías renovables: hidráulica, eólica y solar fotovoltaica. Con más de 1.630 MW en desarrollo y 137 MW ya operativos, su huella en el sector es innegable.
En términos de distribución, Cuerva impresiona con más de 900 kilómetros de líneas de alta y baja tensión, abasteciendo a más de 25,000 personas y manejando casi 100 millones de kVh al año.
A ello se suma su presencia en el ámbito de la comercialización de energías renovables, donde atiende a alrededor de 15,000 clientes. Además, sus servicios se expanden a áreas como proyectos de ingeniería, construcción, mantenimiento, y desarrollo de tecnologías avanzadas, incluidas las redes inteligentes e infraestructuras para vehículos eléctricos.
Con la mirada puesta en el futuro, Cuerva está en pleno desarrollo de cinco nuevas plantas. Las plantas solares fotovoltaicas Las Hoyas I y II ya están en construcción, y otros proyectos prometedores están en el horizonte.
En resumen, la evolución de Cuerva es un testimonio de visión, perseverancia y adaptabilidad. Desde sus humildes inicios como taller de reparaciones hasta su estatus actual como líder en energías renovables, Cuerva es un brillante ejemplo de cómo las empresas pueden transformarse y prosperar en un mundo en constante cambio.