Meta vuelve al código abierto con Muse Glimmer, un modelo de 30.000 millones de parámetros que corre en tu PC
Durante años, la palabra «abierto» en boca de Meta venía con una licencia propia de tres páginas y una lista de peros. Hoy la compañía ha publicado un modelo bajo Apache 2.0, la licencia sin letra pequeña. Y encima cabe en un ordenador normal.
Qué es Muse Glimmer
Meta Superintelligence Labs ha liberado Muse Glimmer, un modelo denso y multimodal de 30.000 millones de parámetros destilado de su hermano mayor, Muse Spark, y pensado específicamente para agentes que funcionan en local. Los pesos están ya en Hugging Face, según el anuncio publicado por el equipo de investigación de Meta.
No es un modelo de récord absoluto: es un modelo de tamaño razonable que hace bien una cosa concreta. Completar tareas de varios pasos, llamar a herramientas sin perderse y recuperarse cuando algo falla.
Las cifras que importan:
- 131.072 tokens de contexto, entrada multimodal y datos de entrenamiento en más de 100 idiomas.
- Cuantizado a 4 bits ocupa 17 GB: entra en una GPU de 24 GB con un 1,0% de degradación declarado.
- Con decodificación especulativa por bloques pasa de 74,9 a 233,4 tokens por segundo en una RTX 5090, un 3,1× de mejora.
- 75,5 puntos en MCP Atlas, frente a 62,5 de Qwen3.6-27B y 54,2 de Gemma4-31B, según el desglose técnico de MarkTechPost.

Dónde flojea, que también hay que contarlo
En control del ordenador se queda claramente por detrás: 65,9 en OSWorld-Verified frente a 75,6 de Qwen3.6-27B. Tampoco procesa audio y el vídeo lo analiza fotograma a fotograma.
El ecosistema, en cambio, ha respondido en cuestión de horas: soporte en Ollama, LM Studio, vLLM y OpenRouter, integraciones optimizadas para llama.cpp, MLX y ExecuTorch, y una guía de AMD para ejecutarlo en Ryzen AI Max y Radeon publicada el mismo día.
Apache 2.0 significa que puedes usarlo comercialmente, modificarlo y redistribuirlo sin pedir permiso ni contar usuarios. Es la diferencia entre alquilar y tener las llaves.
Toque Personal: por fin una IA que no factura por conversación
Llevo meses repitiendo lo mismo en este blog: el problema de la IA en una pyme no es la calidad, es el coste variable e impredecible. Cada resumen, cada clasificación de correo, cada extracción de datos de una factura suma en una tarifa que solo baja si dejas de usarla.
Un modelo de 30B que corre en un equipo que probablemente ya tienes rompe esa lógica. La factura pasa a ser electricidad y una tarjeta gráfica amortizada. Y hay una segunda ventaja que en España pesa más de lo que parece: los datos no salen de tu oficina. Si manejas historiales clínicos, nóminas o contratos, eso no es un detalle técnico, es lo que te permite decir que sí a un cliente.
Ahora, sin entusiasmo de folleto. Lo que yo haría:
- No lo pongas de cara al cliente todavía. Para tareas internas y repetitivas —clasificar, resumir, etiquetar— va sobrado; para responder a un cliente, sigue mereciendo la pena un modelo grande.
- Haz la cuenta antes de comprar hardware. Una GPU de 24 GB cuesta lo que doce o quince meses de API para un uso moderado. Si tu consumo es pequeño, la nube sigue ganando.
- Prueba primero en el portátil. Con Ollama o LM Studio lo tienes funcionando en una tarde, sin instalar nada raro y sin comprometerte a nada.
Si estás en la fase de decidir qué modelo usar para cada tarea, en SimplificaconIA tienes una guía práctica para elegir qué IA usar según lo que necesites hacer.
La guerra se ha mudado al escritorio
El movimiento no es casual. Mientras OpenAI recorta precios un 80% y DeepSeek ofrece un coste por tarea un 60% inferior, Meta juega otra partida: si el modelo es gratis y corre en tu máquina, el precio por token deja de ser el campo de batalla.
Es también un giro respecto a Muse Code, su agente de programación de pago lanzado hace cinco días. Regalar el cerebro pequeño y cobrar por el grande es una estrategia vieja y eficaz.
¿Te ves moviendo parte de tu trabajo con IA a tu propio ordenador, o prefieres seguir pagando por API y no tocar hardware? Cuéntamelo en los comentarios.
Detalles de la publicación y del licenciamiento, en la cobertura de Phoronix.