Google Cloud Next 26: fondo de 750 millones para IA agéntica, nuevos chips TPU 8 y un contrato de 1.000 millones con Merck
Hoy ha sido el día grande de Google Cloud. Desde Las Vegas, en su conferencia anual Cloud Next ’26, la compañía ha desplegado un arsenal de anuncios que dejan claro que está apostando todo a una sola carta: la IA agéntica. No asistentes que responden preguntas, sino agentes autónomos que planifican, ejecutan y resuelven problemas complejos sin intervención humana.
Los tres grandes anuncios del día han sido contundentes: un fondo de 750 millones de dólares para acelerar la adopción de IA agéntica en su ecosistema de 120.000 partners, la presentación de los chips TPU de octava generación diseñados específicamente para este tipo de cargas de trabajo, y un acuerdo de 1.000 millones de dólares con Merck para transformar la farmacéutica con IA.
TPU 8: chips diseñados para que los agentes de IA trabajen en equipo
Los nuevos TPU 8 vienen en dos variantes con nombres marinos: Sunfish (TPU 8t), optimizado para entrenamiento de modelos a gran escala con clusters de hasta 9.600 chips, y Zebrafish (TPU 8i), diseñado para inferencia en tiempo real con memoria SRAM expandida que permite alojar cachés de contexto masivas directamente en el silicio. La idea es eliminar el «muro de memoria» que limita la velocidad de razonamiento de los agentes de IA.
Lo interesante es el enfoque: estos chips no están pensados para modelos individuales, sino para «enjambres» de agentes que colaboran entre sí. Google está diseñando hardware desde cero para un paradigma donde múltiples agentes de IA trabajan coordinados en tareas complejas — exactamente lo que necesita una farmacéutica como Merck para acelerar el descubrimiento de fármacos.
750 millones para que los partners construyan el futuro agéntico
El fondo no es un programa de I+D interno — es capital destinado a consultoras, integradores de sistemas y partners de software para que construyan y desplieguen agentes de IA con la tecnología de Google Cloud. Firmas como Accenture, Deloitte, Cognizant, Capgemini y TCS ya están recibiendo ingenieros de Google embebidos en sus equipos para resolver problemas técnicos complejos directamente en proyectos de clientes.
Mi lectura: Google está ejecutando una estrategia que combina hardware propio (TPU 8), modelos propios (Gemini Enterprise) y ahora un ecosistema de servicios profesionales con financiación directa. Es el intento más ambicioso hasta la fecha de crear una plataforma completa para la era agéntica — y de paso, recuperar terreno frente a Microsoft/OpenAI y Amazon/Anthropic. La pregunta para las empresas españolas es clara: ¿cuándo empezarán a aparecer partners locales especializados en desplegar estos agentes? Porque la oportunidad de negocio es enorme.