Meta rastrea el ratón, el teclado y la pantalla de sus empleados para entrenar sus agentes de IA
Si trabajas en Meta en Estados Unidos, tu empresa está registrando cada movimiento de tu ratón, cada pulsación de tu teclado y haciendo capturas de pantalla periódicas de lo que ves en tu monitor. Y no, no puedes rechazarlo.
La compañía ha desplegado un programa interno llamado Model Capability Initiative (MCI) que recopila datos de la actividad informática de sus empleados con un objetivo declarado: entrenar agentes de IA capaces de realizar tareas de oficina de forma autónoma. Según Meta, los modelos actuales no consiguen replicar los «micro-comportamientos» humanos como navegar por menús desplegables o usar atajos de teclado, y necesitan datos reales para mejorar.
Lo que sabemos: datos recopilados y garantías (o falta de ellas)
El programa captura tres tipos de datos: movimientos y clics de ratón, pulsaciones de teclado y capturas de pantalla ocasionales. Meta asegura que la herramienta solo funciona en aplicaciones y webs relacionadas con el trabajo, que los datos no se usarán para evaluaciones de rendimiento y que existen «salvaguardas» para proteger contenido sensible.
Sin embargo, según Business Insider, las comunicaciones internas filtradas muestran un rechazo significativo de los empleados. Cuando algunos preguntaron si podían desactivar la herramienta en sus portátiles de empresa, el CTO Andrew Bosworth respondió que no existe opción de exclusión.
El debate que toda empresa debería estar teniendo
Independientemente de lo que pienses de Meta, esta noticia abre un debate que va a definir la relación entre empleados y empresas en los próximos años: ¿es legítimo usar la actividad laboral de tus trabajadores como datos de entrenamiento para IA?
Por un lado, tiene lógica: si quieres que un agente de IA aprenda a usar software como lo haría un humano, necesitas observar cómo lo usan los humanos reales. Por otro lado, la línea entre «entrenamiento de IA» y «vigilancia laboral» es extremadamente difusa. ¿Qué pasa cuando el modelo detecta patrones de productividad? ¿Quién audita que los datos realmente no se crucen con evaluaciones de rendimiento?
Para las empresas que nos leen: este caso debería servir de aviso. Si estás pensando en implementar herramientas de IA que usen datos de la actividad de tus empleados, necesitas transparencia total, consentimiento informado y auditorías independientes. Europa, con el RGPD, tiene un marco legal mucho más restrictivo que EE.UU. para este tipo de prácticas — pero eso no significa que el debate ético desaparezca. La confianza de tus empleados es un activo que ningún modelo de IA puede reemplazar.