Google retrasa Gemini 3.5 Pro «varios meses» y se deja 200.000 millones en bolsa en una sola sesión
Google prometió su modelo más potente para junio. Hoy es 17 de julio y Gemini 3.5 Pro sigue sin existir. El mercado acaba de ponerle precio a ese silencio: unos 200.000 millones de dólares.
La agencia Bloomberg reveló el jueves que el buque insignia de la IA de Google acumula varios meses de retraso porque sus capacidades de programación no llegan a las expectativas internas de la propia compañía. La reacción en bolsa fue inmediata: Alphabet se dejó un 4,52% hasta los 354,17 dólares, según recogió la CNBC.
De la promesa del I/O al silencio
Esto no es un rumor de foro. Es una promesa incumplida y escrita.
El 19 de mayo, en su conferencia anual Google I/O, la compañía lanzó Gemini 3.5 Flash y dejó dicho, con todas las letras, en su anuncio oficial de la familia Gemini 3.5: «también estamos trabajando duro en 3.5 Pro. Ya se usa internamente y esperamos desplegarlo el mes que viene».
Ese «mes que viene» era junio. Pasó entero. A finales de mes Google actualizó los datos de entrenamiento del modelo para mejorar su rendimiento en código, y el resultado fue decepcionante.

El problema no es técnico, es organizativo
La parte más reveladora del reportaje no son los benchmarks: son los pasillos.
Bloomberg describe una casa dividida:
- Equipos solapados: DeepMind, Cloud, Android y Search construyen herramientas de programación con IA en paralelo, con prioridades cambiantes y una ejecución más lenta.
- Pelea por el cómputo: los propios equipos compiten entre sí por capacidad de cálculo.
- La facción purista: ingenieros que defienden que todo el código importante debería escribirlo un humano.
El cofundador Sergey Brin lleva tiempo empujando para acelerar en programación con IA. No ha bastado. Mientras tanto, rivales como OpenAI y Anthropic han tomado una ventaja clara justo en ese terreno.
«Estamos lanzando rápido en una amplia gama de modelos y manteniéndolos muy rentables para los clientes. Ahora mismo estamos probando 3.5 Pro, una versión mejorada de Flash y otros modelos con socios.» — Portavoz de Google
Traducción libre: sigue sin fecha.
Toque Personal: la hoja de ruta de tu proveedor no es tu plan de negocio
Desde mi perspectiva en Negocios Optimizados, la lección de hoy no va de Google. Va de ti.
He visto a demasiadas empresas montar su hoja de ruta encima de un modelo que todavía no existe: «cuando salga el Pro, automatizamos el soporte». Eso no es una estrategia, es una apuesta. Y cuando el proveedor incumple, el que explica el retraso a su cliente eres tú, no Sundar Pichai.
La lectura práctica es doble. Primero: construye con lo que ya está disponible hoy y funciona. Segundo: mantén tu capa de IA intercambiable: si tu producto se apoya en una abstracción que te deja cambiar de modelo en una tarde, un retraso ajeno es una anécdota; si no, es tu problema. Precisamente porque el mercado se mueve así de rápido, tener alternativas reales encima de la mesa —como el reciente lanzamiento de GPT-5.6 en tres versiones y precios o el salto de Claude Sonnet 5 en tareas de agente— vale más que la promesa mejor intencionada.
Y ojo con el matiz que casi nadie comenta: Gemini no se ha quedado sin producto. Flash sigue ahí, es barato y a la mayoría de negocios les sobra. Si estás decidiendo si te compensa, en la ficha de Gemini con sus capacidades, planes y casos de uso tienes el detalle ordenado.
¿Cautela o pérdida de fuelle?
En conclusión, Google se enfrenta al peor dilema posible: lanzar algo que no está a la altura o aguantar el golpe mientras la competencia publica. Ha elegido lo segundo, y 200.000 millones dicen que el mercado no lo ha comprado como prudencia.
¿Tú qué opinas: es responsable retrasar un modelo que no cumple, o es la señal de que Google está perdiendo la carrera de la IA? Te leo en los comentarios.